Qué cubre un seguro de viaje
Cada póliza tiene sus capitales y condiciones, pero un buen seguro de viaje debería incluir, como mínimo, estas coberturas:
Asistencia médica
Médicos, urgencias, hospitalización, pruebas y medicamentos por una enfermedad o un accidente durante el viaje. Lo ideal es que el seguro pague directamente al hospital.
Repatriación y traslado sanitario
Tu vuelta a casa o el traslado a un hospital mejor preparado cuando lo decide el equipo médico, con acompañante si hace falta.
Asistencia 24 horas
Un teléfono al que llamar a cualquier hora para que te digan adónde ir, te den la garantía de pago y organicen la ayuda.
Equipaje
Pérdida, robo o daños de la maleta, y compras de primera necesidad si llega con retraso.
Cancelación del viaje
Reembolso de lo que no te devuelven si anulas antes de salir por una causa cubierta. En muchas pólizas es una cobertura aparte.
Regreso anticipado e interrupción
Vuelta a casa por la muerte o la hospitalización grave de un familiar, y los días de viaje perdidos.
Responsabilidad civil
Los daños que causes sin querer a otras personas o a sus cosas, por ejemplo en un hotel o practicando deporte.
Demoras y pérdida de enlaces
Gastos por retrasos del transporte o por perder una conexión, según las condiciones de cada póliza.
LO QUE SUELE QUEDAR FUERA
Las enfermedades previas no declaradas, los daños bajo los efectos del alcohol o las drogas, los deportes de riesgo si no los has incluido, los viajes a zonas que Exteriores desaconseja y los gastos que no hayas comunicado a la asistencia. Léelo siempre en las condiciones antes de contratar.