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Todo lo que necesitas saber antes de contratar
un seguro de viaje.

Evita errores, entiende tu cobertura y viaja sin preocupaciones

Seguro de viaje por destino

Seguro de viaje para Estados Unidos y Canadá

Seguro de viaje para México y Centroamérica

Seguro de viaje para el Caribe

Seguro de viaje para Sudamérica

Seguro de viaje para Europa

Seguro de viaje para Asia

Seguro de viaje para Oriente Medio

Seguro de viaje para África

Seguro de viaje para Oceanía

Guía completa sobre qué es y para que sirve un seguro de viaje

¿Por qué Safe on Travel es tu mejor seguro de viaje?

Viajar es una de las mejores cosas que puedes hacer en la vida. Pero como todo lo bueno, merece hacerse bien. Antes de subirte al avión, hay una decisión clave: elegir el seguro de viaje adecuado.

Hay muchas opciones en el mercado. Todas prometen cubrirte, todas tienen tarifas atractivas y todas lucen bien en una comparativa de precio. Pero cuando de verdad las necesitas —cuando te quedas sin maleta en Bangkok, cuando acabas en urgencias en Nueva York o cuando una huelga de pilotos te deja tirado en el aeropuerto— es cuando descubres si tu seguro era de verdad o solo papel mojado.

En Safe on Travel nacimos con un objetivo claro: acompañar a los viajeros en esos momentos. Y lo que nos diferencia no es solo lo que ponemos en la póliza, sino lo que hacemos cuando nos llamas.

Cobertura real, sin letra pequeña

Nuestras pólizas están diseñadas para que sepas exactamente qué tienes cubierto y qué no, sin sorpresas desagradables en el peor momento.

  • Coberturas médicas amplias.
  • Asistencia en viaje 24 horas.
  • Cancelación de viaje.
  • Pérdida y daño de equipaje.
  • Condiciones claras y fáciles de entender.

Asistencia cuando más la necesitas

Da igual si son las 3 de la mañana en Tokio o un domingo en pleno Caribe. Nuestro equipo está disponible 24 horas al día, 365 días al año para ayudarte a resolver cualquier incidencia de forma rápida y sin complicaciones.

Precios justos adaptados a tu viaje

No cobramos lo mismo a quien viaja una semana a Europa que a quien pasa tres meses en América del Sur. Adaptamos la cobertura y el precio a tu viaje real, para que no pagues de más ni te quedes corto.

Contratación en menos de 5 minutos

Sin formularios eternos, sin llamadas comerciales, sin esperas. Entras, eliges tu cobertura y listo. Tu póliza llega al instante a tu correo y puedes viajar con total tranquilidad.

CONSEJO PRÁCTICO

El mejor seguro no es el más barato, sino el que responde cuando lo necesitas. Revisa siempre coberturas y asistencia real antes de decidir.

IMPORTANTE: Un problema en el extranjero puede convertirse en un gasto de miles de euros en cuestión de horas. Elegir bien tu seguro antes de viajar es una de las decisiones más importantes de todo el viaje.

Si aún estás valorando opciones, sigue leyendo. A lo largo de esta página te contamos todo lo que necesitas saber sobre los seguros de viaje: qué cubren, qué no cubren, cuáles son los errores más comunes y cómo actuar si tienes un problema. Y al final, si has llegado hasta aquí, estamos seguros de que la elección será clara.

¿Qué es un seguro de viaje?

Un seguro de viaje es un contrato entre tú y una aseguradora por el que, a cambio de un precio, quedas protegido frente a una serie de imprevistos que pueden ocurrir antes o durante tu viaje. Dicho así suena muy formal, así que lo decimos de otra manera: es lo que hace que un problema no se convierta en una pesadilla.

Por mucho que planifiques cada detalle, hay cosas que escapan a tu control. Una enfermedad repentina, un accidente, una cancelación de vuelo, una maleta que desaparece o un robo en plena calle. Nadie viaja pensando que le va a pasar algo, pero cuando pasa, marca la diferencia tener un buen respaldo detrás.

¿Para qué sirve exactamente?

Un seguro de viaje sirve para que no tengas que asumir solo los costes y el estrés de un imprevisto lejos de casa. Dependiendo de la cobertura que hayas contratado, puede encargarse de:

  • Pagar tus gastos médicos si enfermas o tienes un accidente en el extranjero.
  • Organizar y cubrir tu evacuación o repatriación si la situación lo requiere.
  • Compensarte si tu vuelo se cancela, se retrasa o pierdes una conexión.
  • Indemnizarte si tu equipaje se pierde, se daña o te lo roban.
  • Reembolsarte el coste del viaje si tienes que cancelarlo por una causa justificada.
  • Darte asistencia jurídica si tienes un problema legal en el destino.
SEGURO SAFE ON TRAVEL

Es tu red de seguridad mientras viajas. No evita que pasen las cosas, pero sí evita que te hundan cuando ocurren.

¿Quién necesita un seguro de viaje?

La respuesta corta es simple: cualquier persona que viaje. Pero si quieres verlo más claro, aquí tienes los casos más habituales:

  • Si viajas fuera de tu país: tu seguro médico habitual tiene cobertura limitada o nula en el extranjero, y la Tarjeta Sanitaria Europea solo funciona en determinados países y con restricciones.
  • Si viajas con familia o niños: los imprevistos se multiplican, y contar con cobertura amplia es una decisión lógica.
  • Si has invertido mucho en el viaje: un seguro con cancelación puede evitar perder grandes cantidades de dinero.
  • Si tienes una condición médica preexistente: viajar sin seguro implica asumir riesgos innecesarios.
  • Si practicas actividades o deportes: necesitas una póliza que cubra expresamente estas prácticas.
REFLEXIÓN CLAVE: El coste de un seguro de viaje es una pequeña parte del coste total del viaje, pero la tranquilidad que te proporciona cuando algo falla no tiene comparación.

¿Es obligatorio contratar un seguro de viaje?

La respuesta depende de a dónde vayas. Hay destinos donde el seguro de viaje es un requisito legal para poder entrar al país, otros donde te lo pueden pedir aunque no sea obligatorio por ley, y otros donde nadie te va a preguntar nada... pero donde más te va a pesar no tenerlo es si algo sale mal.

Te lo explicamos con calma.

Destinos donde el seguro de viaje es obligatorio

Algunos países exigen de forma explícita que presentes un seguro de viaje en vigor para concederte el visado o permitirte la entrada. Los casos más relevantes son:

  • Espacio Schengen: exige un seguro de viaje con cobertura mínima de 30.000 € en gastos médicos a viajeros que necesiten visado. Si viajas desde España no te afecta, pero sí a acompañantes de fuera de la UE.
  • Cuba: exige a todos los viajeros un seguro médico en vigor. Si no lo llevas, tendrás que contratar uno en el aeropuerto, normalmente más caro y con peores condiciones.
  • Estados Unidos: no es obligatorio por ley, pero es altamente recomendable debido al elevado coste del sistema sanitario.
  • Otros países: destinos como Ecuador, Turquía o algunos países del sudeste asiático han incorporado requisitos similares en determinados casos.
IMPORTANTE: En Estados Unidos, una simple visita a urgencias puede costar entre 1.000 € y 5.000 €, y una hospitalización puede superar los 10.000 € por día.

Cuándo te lo pueden exigir aunque no sea obligatorio por ley

Más allá de la normativa, existen situaciones en las que un seguro de viaje puede convertirse en un requisito práctico:

  • Algunas agencias de viaje y touroperadores lo incluyen en sus paquetes.
  • Actividades como safaris, trekking o deportes de aventura pueden exigir cobertura previa.
  • Ciertos visados pueden requerir seguro como parte de la documentación.

Por qué conviene contratarlo aunque no sea obligatorio

Aquí está la clave: la obligatoriedad es lo de menos. El verdadero motivo para contratar un seguro de viaje no es cumplir un requisito, sino protegerte de verdad.

Piénsalo así: nadie se pone el cinturón de seguridad solo porque sea obligatorio. Se lo pone porque sabe que, si algo pasa, marca la diferencia. Con el seguro de viaje ocurre exactamente lo mismo.

Un imprevisto médico, una cancelación inesperada o la pérdida del equipaje pueden arruinar un viaje y generar gastos importantes. Un buen seguro convierte ese problema en un trámite gestionado.

IDEA CLAVE

No contratas un seguro de viaje porque te lo pidan. Lo contratas porque no quieres asumir solo las consecuencias cuando algo falla.

¿Qué coberturas debe tener un seguro de viaje?

Cuando comparas seguros de viaje, es fácil perderse entre nombres, porcentajes y letra pequeña. Todas las pólizas parecen cubrir lo mismo, pero la diferencia real está en los detalles: en los límites, en las exclusiones y en lo que realmente vas a recibir cuando lo necesites.

Para que no te pase eso, aquí te explicamos qué coberturas son imprescindibles, cuáles son recomendables según tu tipo de viaje y qué suele quedar fuera.

Tabla de coberturas Safe on Travel

[INSERTAR TABLA DE COBERTURAS SAFE ON TRAVEL]

Coberturas básicas imprescindibles

Estas son las coberturas que no deberían faltar en ningún seguro de viaje:

  • Asistencia médica y gastos hospitalarios: clave en cualquier viaje. Cubre consultas, hospitalización, intervenciones y medicamentos.
    Recomendación: mínimo 300.000 € para destinos como EE. UU. o Canadá, y al menos 100.000 € en Europa.
  • Evacuación y repatriación: cubre el traslado sanitario o regreso a tu país si la situación lo requiere.
  • Cancelación de viaje: recuperas el dinero si no puedes viajar por causas justificadas.
  • Equipaje: cubre pérdida, robo o daños en tu maleta durante el viaje.
  • Retrasos y conexiones: cubre gastos derivados de retrasos o pérdida de vuelos.
  • Responsabilidad civil: protege frente a daños a terceros.

Coberturas opcionales o complementarias

Dependiendo de tu viaje, estas coberturas pueden ser igual de importantes:

  • Deportes y aventura: imprescindible si haces esquí, trekking, buceo o surf.
  • Interrupción del viaje: cubre regreso anticipado y días perdidos.
  • Asistencia jurídica: defensa legal y posible cobertura de fianza.
  • Electrónica: protección de móvil y dispositivos.
  • Embarazo: cubre complicaciones dentro de límites de semanas.
CONSEJO CLAVE

No todas las pólizas incluyen estas coberturas por defecto. Revisa siempre qué incluye el seguro y qué necesitas realmente según tu viaje.

Qué suele quedar excluido

Tan importante como saber qué cubre tu seguro es entender lo que no cubre:

  • Condiciones médicas preexistentes no declaradas.
  • Incidentes bajo efectos de alcohol o drogas.
  • Deportes de riesgo no incluidos en la póliza.
  • Algunas catástrofes naturales en seguros básicos.
  • Viajes a zonas de conflicto o desaconsejadas oficialmente.
  • Objetos de valor (joyas, dinero, electrónica de alta gama) con límites bajos o exclusiones.
IMPORTANTE: Un seguro que no cubre lo que necesitas no te protege. Leer las exclusiones antes de contratar no es exageración, es una decisión inteligente.

Tipos de seguro de viaje

No todos los viajes son iguales, y no todos los seguros de viaje tienen que serlo tampoco. Uno de los errores más comunes al contratar es elegir una póliza genérica sin pensar si realmente se adapta a tu viaje, tu destino y tu perfil como viajero.

Para ayudarte a elegir bien, aquí tienes una guía clara de los principales tipos de seguro de viaje.

Por duración: ¿viaje puntual o viajero frecuente?

  • Seguro para un viaje único: cubre un viaje concreto con fechas definidas. Es ideal si viajas una o dos veces al año.
  • Seguro anual multiviaje: con una sola contratación cubre todos tus viajes durante un año. Suele incluir un límite por viaje (30–60 días).

Por destino: ¿a dónde vas?

  • Seguro nacional: útil para cancelaciones, equipaje o asistencia en zonas remotas dentro de España.
  • Seguro europeo: complementa la Tarjeta Sanitaria Europea y cubre cancelación, equipaje, etc.
  • Seguro mundial: imprescindible fuera de Europa, con coberturas médicas amplias.
  • Seguro por zonas: opción más económica si viajas a regiones concretas.

Cobertura por zona geográfica

Tipo Destino Cobertura mínima Notas
Nacional España Básica Útil para cancelación y equipaje
Europeo UE + Schengen 100.000 € Complementa la TSE
América Norte EE. UU. y Canadá 300.000 € + Sanidad muy cara
Mundial Global 150k–250k € Varía por destino
Por zonas Asia, LATAM... 150.000 € Más económico

Por perfil del viajero: ¿quién viaja?

  • Familiar: una sola póliza para todos, más económica y adaptada a niños.
  • Estudiantes: ideal para estancias largas en el extranjero.
  • Mayores: coberturas adaptadas a edad y condiciones médicas.
  • Deportistas: cubre actividades de riesgo.
  • Nómadas digitales: combina asistencia médica y cobertura tecnológica.

Seguro según perfil del viajero

Perfil Coberturas clave Qué vigilar
Familiar Médica, cancelación Todos en póliza
Estudiante Médica, RC Duración del viaje
Mayor Médica amplia Edad y límites
Deportista Deportes, evacuación Actividades cubiertas
Nómada digital Médica, equipo Cobertura tecnológica
CLAVE

No se trata de elegir el seguro más barato ni el más caro, sino el que realmente se adapta a tu viaje.

IMPORTANTE: Un seguro mal elegido puede dejarte sin cobertura justo cuando más lo necesitas.

Si tienes dudas sobre cuál es tu seguro ideal, en Safe on Travel te ayudamos a encontrarlo en menos de cinco minutos.

¿Cuánto cuesta un seguro de viaje?

Es probablemente la primera pregunta que se hace todo el mundo antes de contratar. Y la respuesta honesta es: depende. Pero no te preocupes, porque depende de factores muy concretos que te vamos a explicar y que una vez que los entiendes, te permiten comparar seguros de verdad y no solo por precio.

Factores que influyen en el precio

El destino. No es lo mismo viajar a Francia que a Estados Unidos. El precio del seguro varía mucho según el destino, principalmente porque los costes sanitarios de cada país son muy diferentes. Los destinos con sistemas de salud más caros (como Estados Unidos, Canadá, Japón o Australia) requieren coberturas más altas y eso se refleja en el precio de la póliza.

La duración del viaje. A más días de viaje, más tiempo de exposición a imprevistos y, por tanto, mayor coste del seguro. Un viaje de una semana y uno de un mes al mismo destino no cuestan lo mismo. Lo bueno es que el precio por día suele ir bajando cuanto más largo es el viaje.

La edad del viajero. La edad es uno de los factores que más influye en el precio, especialmente a partir de los 60-65 años. A mayor edad, mayor probabilidad estadística de necesitar asistencia médica, y eso lo tienen en cuenta las aseguradoras. Si viajas con personas mayores en el grupo, tenlo en cuenta al calcular el presupuesto.

Las coberturas contratadas. Una póliza básica con cobertura médica y poco más será siempre más barata que una póliza completa con cancelación, equipaje, deportes de aventura y asistencia jurídica. El truco está en identificar qué coberturas necesitas de verdad para tu viaje y no pagar por lo que no vas a usar.

El número de viajeros. Contratar un seguro familiar o para grupos suele ser más económico por persona que contratar seguros individuales para cada viajero. Si viajáis varios juntos, merece la pena comparar ambas opciones.

Las condiciones médicas preexistentes. Si tienes una condición médica preexistente y la declaras al contratar, que es lo que debes hacer siempre, puede influir en el precio de la póliza. Ocultarla para pagar menos es un grave error: si luego tienes un problema relacionado con esa condición, el seguro puede negarse a cubrirte.

Precio medio orientativo según tipo de viaje

Para darte una referencia, estos son los rangos de precio más habituales en el mercado. Son orientativos, porque cada caso es diferente, pero te dan una idea de qué esperar:

  • Viaje corto a Europa (1 semana): entre 15 y 40 euros por persona.
  • Viaje a Estados Unidos (2 semanas): entre 60 y 150 euros por persona.
  • Viaje largo a Asia o América Latina (3-4 semanas): entre 80 y 200 euros por persona.
  • Seguro anual multiviaje: entre 100 y 300 euros por persona, dependiendo de las coberturas y zonas incluidas.
  • Seguro familiar (2 adultos + 2 niños, Europa, 1 semana): entre 50 y 100 euros en total.

Estos precios pueden variar bastante según la aseguradora, las coberturas y el perfil de los viajeros, pero sirven como punto de partida para saber si una oferta es razonable o está fuera de mercado.

Cómo conseguir la mejor relación calidad-precio

El seguro de viaje más barato no siempre es el mejor negocio. De hecho, muchas veces es todo lo contrario. Aquí van algunos consejos para acertar:

  • Compara coberturas, no solo precios.
  • Fíjate en los límites, no solo en las coberturas.
  • Contrata con antelación.
  • No dupliques coberturas.

En Safe on Travel puedes calcular el precio de tu seguro en menos de dos minutos, sin compromiso y sin datos innecesarios. Solo dinos a dónde vas, cuándo y cuántos sois, y te damos el precio al momento.

Precios orientativos Safe on Travel — cobertura de asistencia + equipaje + transportes

Tipo de viaje Destino Duración Básico (N1) Completo (N2) Premium (N3) Recomendado
Europa corta Europa 1 semana 9,86 € 17,11 € 19,56 €
Europa larga Europa 2 semanas 12,52 € 21,90 € 24,54 €
Estados Unidos EE.UU. / Canadá 2 semanas 42,79 € 76,18 € 80,09 €
Asia / América Latina Mundo (sin EE.UU.) 30 días 41,15 € 72,18 € 79,68 €
Viaje largo mundial Mundo (sin EE.UU.) 60 días 67,01 € 115,29 € 124,38 €
Cobertura N1 Básico N2 Completo N3 Premium Recomendado
Cobertura médica
Gastos médicos — España 1.000 € 1.000 € 1.000 €
Gastos médicos — Europa 50.000 € 50.000 € 50.000 €
Gastos médicos — Mundo 150.000 € 150.000 € A partir de 150.000 €
Gastos odontológicos urgentes 100 € 100 € 100 €
Asistencia médica por enfermedad preexistente 50.000 €
Gastos médicos del acompañante desplazado 500 €
Repatriación y traslados
Repatriación o transporte sanitario Ilimitado Ilimitado Ilimitado
Repatriación de acompañantes Ilimitado Ilimitado Ilimitado
Repatriación de hijos menores o dependientes Ilimitado Ilimitado Ilimitado
Repatriación del asegurado fallecido Ilimitado Ilimitado Ilimitado
Repatriación por enfermedad preexistente Ilimitado
Regreso anticipado por fallecimiento familiar Ilimitado Ilimitado Ilimitado
Regreso anticipado por hospitalización familiar Ilimitado Ilimitado Ilimitado
Regreso anticipado por siniestro grave en el hogar Ilimitado Ilimitado Ilimitado
Regreso anticipado por cierre de fronteras COVID Ilimitado
Hospitalización
Prolongación de estancia en hotel por prescripción médica (50 €/día) 500 € 800 € 3.000 €
Desplazamiento de persona en caso de hospitalización +5 días Ilimitado Ilimitado Ilimitado
Gastos de estancia del acompañante hospitalizado (50 €/día) 500 € 800 € 1.000 €
Indemnización diaria por hospitalización (30 €/día) 1.500 €
Prolongación de estancia del acompañante (80 €/día) 800 €
Ayuda a familiares en domicilio si asegurado hospitalizado 120 €
Reincorporación al plan de viaje tras hospitalización 300 €
Cobertura COVID
Prueba diagnóstico COVID durante el viaje 200 €
Prolongación de estancia por cuarentena COVID (270 €/día) 4.050 €
Prolongación de estancia del acompañante por cuarentena COVID 4.050 €
Mascotas
Repatriación del animal de compañía
Prolongación de estancia del animal (60 €/día) 300 €
Gastos veterinarios urgentes perros guía 700 €
Asistencia jurídica y financiera
Gastos de asistencia jurídica en el extranjero 5.000 € 5.000 € 5.000 €
Adelanto de fianza penal en el extranjero 2.500 € 21.000 €
Adelanto de fondos en el extranjero 3.000 € 3.000 €
Gastos por secuestro 4.000 €
Servicios digitales y extras
Telemedicina
ServiHelp
e-SIM
Anulación de tarjetas
Servicio de intérprete en el extranjero
Envío de medicamentos al extranjero
Transmisión de mensajes urgentes
Pérdida de llaves de la vivienda habitual 100 €
Apertura y reparación de cofres y cajas de seguridad 200 €
NOTA: N3 incluye además ampliaciones de cobertura médica opcionales: hasta 300.000 €, 500.000 €, 750.000 € o 1.000.000 € con suplemento por persona y día. A partir de 68 años se aplica un incremento del 50% en la prima.

¿Mi tarjeta de crédito o la tarjeta sanitaria europea ya me cubren?

Esta es una de las dudas más frecuentes, y también una de las que más confusión genera. La respuesta corta es: cubren algo, pero no todo. Y en muchos casos, ese "no todo" es precisamente lo que más necesitas cuando tienes un problema de verdad.

Qué cubre realmente la Tarjeta Sanitaria Europea y dónde tiene límites

La Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) es una tarjeta gratuita que permite a los ciudadanos de la Unión Europea acceder a la sanidad pública en otros países de la UE, así como en Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza, en las mismas condiciones que los ciudadanos de ese país.

Suena bien, y en parte lo es. Pero tiene limitaciones importantes que conviene conocer:

  • Solo funciona en la sanidad pública. Si en el país al que viajas la sanidad pública tiene listas de espera largas, recursos limitados o directamente no está disponible en la zona donde estás, la TSE no te sirve de mucho. En muchos destinos, los hospitales privados son la única opción real y rápida y ahí la tarjeta no cubre nada.
  • No cubre la repatriación. Si tienes un accidente grave y necesitas ser trasladado a España, la TSE no paga ese traslado. Y un vuelo medicalizado puede costar entre 10.000 y 50.000 euros según el destino.
  • No cubre cancelaciones ni equipaje. La TSE es estrictamente sanitaria. Todo lo demás (vuelos cancelados, maletas perdidas, retrasos) queda completamente fuera.
  • No funciona fuera de Europa. Si viajas a Estados Unidos, México, Japón, Australia o cualquier destino fuera del espacio europeo, la TSE no tiene ninguna validez.
  • Puede no cubrir todos los gastos médicos. En algunos países, incluso dentro de la UE, la sanidad pública cobra tasas o copagos a los pacientes extranjeros que la TSE no siempre cubre por completo.

En resumen: la TSE es un complemento útil para viajes dentro de Europa, pero no es un sustituto de un seguro de viaje.

Qué coberturas suelen incluir las tarjetas de crédito y cuáles no

Muchas tarjetas de crédito, especialmente las de gama media y alta, incluyen algún tipo de seguro de viaje entre sus beneficios. Es un argumento de venta muy habitual, pero la realidad suele ser bastante más modesta de lo que parece.

Lo que suelen cubrir:

  • Accidentes durante el viaje, a veces con coberturas razonables.
  • Retrasos o cancelaciones de vuelo, generalmente con límites bajos.
  • Pérdida de equipaje, también con límites bastante ajustados.

Lo que suelen no cubrir o cubrir muy mal:

  • Gastos médicos generales. La mayoría de tarjetas de crédito no cubren enfermedades, solo accidentes. Si te pones enfermo en el viaje, algo mucho más habitual que un accidente, estás solo.
  • Repatriación. Pocas tarjetas incluyen esta cobertura, y las que la incluyen suelen tener límites muy bajos.
  • Actividades de aventura o deportes de riesgo. Casi ninguna tarjeta las cubre.
  • Condiciones preexistentes. Generalmente excluidas.
  • Asistencia 24 horas real. Tener un número de teléfono no significa tener un servicio de asistencia efectivo cuando lo necesitas.

Además, para que la cobertura de la tarjeta sea válida, en muchos casos es necesario haber pagado el viaje completo con esa tarjeta. Si usaste otra tarjeta o pagaste en efectivo, la cobertura puede no aplicarse.

Por qué ninguna de las dos sustituye a un seguro de viaje

La TSE y las coberturas de las tarjetas de crédito tienen algo en común: están diseñadas como complementos, no como soluciones completas. Son útiles como red de apoyo secundaria, pero confiar en ellas como única protección es un riesgo que no merece la pena asumir.

Piénsalo de esta manera: si tienes un accidente grave en Nueva York, necesitas atención médica urgente en un hospital privado, varios días de hospitalización y después un vuelo medicalizado de vuelta a España, estamos hablando de una factura que puede superar los 100.000 euros. Ni la TSE ni tu tarjeta de crédito van a cubrir eso.

Un buen seguro de viaje, en cambio, sí lo hace. Y el coste de ese seguro para un viaje de dos semanas a Estados Unidos es de entre 60 y 150 euros. La comparación habla por sí sola.

La TSE pídela siempre: es gratuita y puede ser útil. Revisa también qué cubre tu tarjeta de crédito. Pero no viajes contando solo con eso. Un seguro de viaje de verdad es la única forma de estar realmente cubierto.

Cobertura TSE Tarjeta de crédito Seguro de viaje Recomendado
Gastos médicos (enfermedad) ~ Solo sanidad pública Generalmente no Pública y privada
Gastos médicos (accidente) ~ Solo sanidad pública ~ Con límites bajos Cobertura amplia
Repatriación Raramente Siempre incluida
Evacuación médica
Cancelación del viaje ~ Límites muy bajos Cobertura completa
Pérdida o robo de equipaje ~ Límites muy bajos
Retraso de vuelo ~ Según tarjeta
Responsabilidad civil
Asistencia jurídica
Deportes y aventura Con cobertura específica
Válida fuera de Europa ~ Según tarjeta Cobertura mundial
Asistencia 24h real
Coste Gratuita Incluida en la tarjeta Desde 15 € por viaje

Qué tener en cuenta al contratar un seguro de viaje

Contratar un seguro de viaje parece sencillo: entras en una web, pones las fechas y el destino, eliges el más barato y listo. Pero si lo haces así, hay muchas posibilidades de que acabes con una póliza que no te cubre lo que necesitas cuando más lo necesitas. Aquí te contamos qué mirar de verdad antes de darle al botón de contratar.

Cómo comparar pólizas más allá del precio

El precio es lo primero que todo el mundo mira, y es normal. Pero el precio sin contexto no te dice nada útil. Un seguro de 20 euros y uno de 80 euros pueden parecer muy diferentes, pero si el de 20 euros tiene un límite de cobertura médica de 30.000 euros y el de 80 euros lo tiene de 300.000, la diferencia real no está en el precio sino en lo que te protege.

Para comparar pólizas de verdad, fíjate en estos puntos:

  • Los límites de cada cobertura. No basta con que una póliza incluya cobertura médica, de equipaje o de cancelación. Lo que importa es hasta cuánto te cubre en cada caso. Un límite de 300 euros para equipaje o de 500 euros para cancelación puede ser insuficiente en muchas situaciones.
  • Las exclusiones. Lee la letra pequeña. Todas las pólizas tienen exclusiones, y conocerlas antes de contratar te evita sorpresas desagradables después. Presta especial atención a las exclusiones relacionadas con deportes, condiciones preexistentes y destinos específicos.
  • La franquicia. Algunas pólizas tienen franquicia, es decir, una cantidad mínima que tienes que asumir tú antes de que el seguro empiece a cubrir. Si la franquicia es de 150 euros y tu reclamación es de 200, el seguro solo te paga 50. Mejor elegir pólizas sin franquicia o con franquicia muy baja.
  • La calidad del servicio de asistencia. Una cosa es tener un número de teléfono de asistencia y otra muy distinta es tener un servicio que funciona de verdad a las 3 de la mañana en Tokio. Busca opiniones reales de otros viajeros sobre cómo ha respondido la aseguradora cuando ha habido un problema.

Los límites de cobertura que importan

Ya lo hemos mencionado, pero merece un apartado propio porque es uno de los aspectos más ignorados y más importantes a la vez.

Estos son los límites mínimos recomendables según el tipo de cobertura:

Cobertura Europa EE.UU. / Canadá Resto del mundo
Gastos médicos 100.000 € 300.000 €+ 150.000 €
Repatriación Sin límite Sin límite Sin límite
Cancelación Coste total del viaje Coste total del viaje Coste total del viaje
Equipaje 1.500 € 2.000 €+ 1.500 €
Responsabilidad civil 100.000 € 100.000 € 100.000 €

Estos son los mínimos recomendables. Si viajas con equipamiento fotográfico, deportivo o tecnológico de valor, ajusta el límite de equipaje a la realidad de lo que llevas.

Cuándo contratarlo y hasta cuándo puedes esperar

El momento en que contratas el seguro importa más de lo que parece.

Momento de contratación Cobertura de cancelación Valoración
Al reservar el viaje Activa desde el primer día Ideal — máxima protección
Semanas antes de salir Cubre desde la contratación Aceptable — protección parcial
Días antes de salir Cobertura de cancelación casi irrelevante Justo — solo cubre la salida
En el aeropuerto o ya de viaje Sin cobertura de cancelación Evítalo — cobertura muy limitada
LA REGLA DE ORO

contrata el seguro en el mismo momento en que reservas el viaje. Es la única forma de estar cubierto desde el primer euro que inviertes.

Casos especiales: embarazo, medicación crónica y mascotas

Hay situaciones que requieren una atención especial a la hora de contratar, porque no todas las pólizas las contemplan de la misma manera.

Si viajas embarazada, asegúrate de que la póliza cubre complicaciones relacionadas con el embarazo.

Si tomas medicación crónica o tienes una condición médica preexistente, decláralos siempre al contratar.

Si viajas con mascotas, ten en cuenta que los seguros de viaje estándar no las cubren.

Situación Qué comprobar en la póliza Por qué importa
Embarazo Semanas de gestación cubiertas (habitualmente hasta la 28-32) Muchas pólizas tienen límite de semanas
Medicación crónica Declarar la condición preexistente al contratar Sin declaración, el seguro puede no cubrir incidencias relacionadas
Deportes de riesgo Que las actividades concretas estén cubiertas expresamente Los seguros estándar suelen excluirlas
Viaje con mascotas Cobertura específica para animales o seguro complementario Los seguros estándar no cubren mascotas

Errores frecuentes al contratar un seguro de viaje

Contratar un seguro de viaje parece algo sencillo, pero hay errores que se repiten una y otra vez y que pueden dejarte desprotegido justo cuando más lo necesitas. No porque la gente sea descuidada, sino porque hay cosas que no son obvias hasta que alguien te las explica. Aquí van los más habituales para que no te pase a ti.

1. Contratar sin leer la letra pequeña

Es el error más clásico y el más costoso. La mayoría de personas contratan un seguro de viaje mirando el precio y el resumen de coberturas, y firman sin leer las condiciones generales. Y es comprensible, porque esos documentos suelen ser largos y están escritos en un lenguaje que no invita precisamente a la lectura.

Pero ahí es donde están las exclusiones, los límites reales y las condiciones que determinan si te van a pagar o no cuando presentes una reclamación. No hace falta leerlo todo palabra por palabra, pero sí conviene revisar al menos las exclusiones principales y los límites de las coberturas más importantes.

Una buena aseguradora no tiene nada que esconder en su letra pequeña. Si algo no está claro, pregunta antes de contratar, no después de tener un problema.

2. Elegir el seguro más barato sin comparar coberturas

Ya lo hemos mencionado antes, pero es tan común que merece repetirse. El precio es importante, pero el precio sin contexto no te dice nada. Un seguro de 15 euros puede ser una ganga o una trampa, dependiendo de lo que cubra realmente.

Hay personas que contratan el seguro más barato que encuentran, lo usan durante años sin necesitarlo y concluyen que todos los seguros son iguales. Hasta que tienen un problema gordo y descubren que su póliza tenía un límite de cobertura médica de 30.000 euros, que se quedó corto en cuanto pisaron la sala de urgencias de un hospital americano.

Compara siempre coberturas y límites, no solo precios.

3. Infraasegurar el equipaje o los gastos médicos

Relacionado con el punto anterior. Muchas pólizas incluyen cobertura de equipaje con límites de 300 o 500 euros, lo que puede parecer suficiente hasta que pierdes una maleta con ropa, calzado, una cámara y un ordenador portátil. O contratan una cobertura médica de 50.000 euros para viajar a Estados Unidos, que puede agotarse en unos pocos días de hospitalización.

Antes de contratar, piensa en lo que llevas en la maleta y en el destino al que vas. Y ajusta los límites de cobertura a la realidad de tu viaje, no al mínimo que ofrece la póliza.

4. Olvidar declarar condiciones preexistentes

Este es uno de los errores más graves y con consecuencias más serias. Hay personas que tienen una condición médica preexistente (diabetes, problemas cardíacos, hipertensión, una operación reciente) y no la declaran al contratar el seguro para evitar que suba el precio o por miedo a que no les cubran.

El problema es que si durante el viaje tienen un problema relacionado con esa condición, la aseguradora puede negarse a pagar alegando que no fue declarada. Y en ese momento, la factura médica es tuya.

La solución es siempre declarar todo lo relevante al contratar. Hay pólizas específicas que cubren condiciones preexistentes declaradas y, aunque pueden ser algo más caras, son las únicas que te dan una protección real.

5. Confiar solo en la tarjeta de crédito o la tarjeta sanitaria europea

Ya lo hemos explicado en detalle en la sección anterior, pero es un error tan frecuente que merece estar aquí también. Muchos viajeros dan por hecho que su tarjeta de crédito premium o su tarjeta sanitaria europea los cubre de todo, y viajan sin contratar un seguro adicional.

La realidad es que estas coberturas tienen limitaciones muy importantes: no cubren enfermedades en el caso de muchas tarjetas, no cubren repatriación, no funcionan fuera de Europa en el caso de la TSE y tienen límites muy bajos en coberturas como equipaje o cancelación.

Son un complemento útil, no una alternativa real a un seguro de viaje.

6. Contratar el seguro demasiado tarde

Otro error muy habitual. Muchas personas reservan el viaje con meses de antelación y contratan el seguro unos días antes de salir, o incluso en el aeropuerto. El problema es que la cobertura de cancelación solo es efectiva desde el momento en que contratas el seguro.

Si reservas en enero y contratas el seguro en mayo, cualquier causa de cancelación que haya ocurrido entre enero y mayo no estará cubierta. Y si justo en ese período te pones enfermo, tienes un accidente o surge cualquier imprevisto que te impide viajar, habrás perdido el dinero del viaje sin ninguna protección.

LA REGLA ES SENCILLA

contrata el seguro en el mismo momento en que reservas el viaje.

7. No guardar la documentación necesaria para reclamar

Tienes un problema durante el viaje, el seguro debería cubrirte, pero cuando presentas la reclamación te piden facturas, informes médicos, denuncias policiales o justificantes que no guardaste. Y sin esa documentación, la reclamación no prospera.

Esto le pasa a mucha más gente de lo que parece. En el momento del imprevisto, el estrés hace que no pienses en guardar papeles. Por eso conviene saber de antemano qué documentación necesitas en cada caso y tenerlo claro antes de que ocurra algo.

En general, ante cualquier incidencia debes guardar: facturas de todos los gastos, informes médicos si hay asistencia sanitaria, denuncia policial si hay robo o pérdida, y cualquier comunicación con aerolíneas u hoteles si hay cancelaciones o retrasos.

8. No avisar a la aseguradora antes de actuar

Muchos viajeros tienen un problema, lo resuelven por su cuenta pagando de su bolsillo y luego intentan reclamar al seguro. Y ahí descubren que muchas pólizas exigen que contactes con la asistencia antes de tomar cualquier decisión, especialmente en casos médicos.

Si vas al hospital por tu cuenta sin avisar al seguro, puede que te cubran los gastos o puede que no, dependiendo de las condiciones de tu póliza. Pero si avisas primero, la asistencia puede orientarte al centro médico adecuado, gestionar el pago directamente con el hospital y asegurarse de que todo queda documentado correctamente.

LA NORMA DE ORO

ante cualquier incidencia, llama primero a tu aseguradora.

9. El seguro de viaje y las aerolíneas de bajo coste

Las aerolíneas de bajo coste han democratizado los viajes, pero también han introducido una capa adicional de complejidad a la hora de entender qué estás comprando. Muchas de ellas ofrecen seguros de viaje propios durante el proceso de compra del billete, presentados de forma que parece difícil no contratarlos.

El problema es que estos seguros suelen ser bastante básicos, con coberturas limitadas y condiciones poco flexibles. Además, al estar integrados en el proceso de compra, muchos viajeros los contratan sin comparar con otras opciones y sin leer realmente qué incluyen.

Si viajas con una aerolínea de bajo coste, compara siempre el seguro que te ofrecen con otras opciones del mercado antes de aceptarlo. En la mayoría de los casos, encontrarás coberturas más amplias a un precio similar o incluso inferior.

Conocer estos errores de antemano no garantiza que el viaje salga perfecto, pero sí garantiza que si algo sale mal, estarás bien cubierto.

¿Qué seguro de viaje necesito según mi destino?

No existe un seguro de viaje universal que sea perfecto para todos los destinos. Las necesidades de cobertura cambian mucho según a dónde vayas, y elegir bien en función del destino puede marcar una diferencia enorme si tienes un problema. Aquí te damos una guía práctica por zonas geográficas para que sepas qué buscar en cada caso.

Europa

Viajar por Europa es lo más habitual para los españoles, y también lo que genera más confusión a la hora de contratar un seguro. Mucha gente asume que con la Tarjeta Sanitaria Europea está cubierta y que no necesita nada más. Ya hemos visto que eso no es del todo cierto.

Lo que más necesitas para viajar por Europa:

  • Cobertura médica de al menos 100.000 euros, especialmente en países con costes sanitarios elevados como Suiza, Noruega o el Reino Unido, donde la TSE tiene una validez limitada o nula.
  • Cobertura de cancelación, porque los vuelos dentro de Europa suelen ser de bajo coste y no reembolsables.
  • Cobertura de equipaje, especialmente si viajas con equipamiento valioso.
  • Asistencia en viaje 24 horas, para cualquier imprevisto logístico o de salud.

Un aspecto importante: si viajas al Reino Unido tras el Brexit, la Tarjeta Sanitaria Europea ya no es válida allí. Necesitas un seguro de viaje que cubra expresamente ese destino.

Estados Unidos y Canadá

Estados Unidos es el destino que más justifica contratar un seguro de viaje robusto. El sistema sanitario americano es el más caro del mundo, sin excepción. Una visita a urgencias puede costarte entre 1.000 y 3.000 euros, una noche de hospitalización puede superar los 10.000 euros y una intervención quirúrgica puede llegar a cifras que van mucho más allá.

Lo que más necesitas para viajar a Estados Unidos o Canadá:

  • Cobertura médica de al menos 300.000 euros, aunque cuanto más alta mejor. Algunos expertos recomiendan no bajar de 500.000 euros para Estados Unidos.
  • Cobertura de repatriación sin límite, porque un vuelo medicalizado desde Nueva York o Los Ángeles puede costar entre 30.000 y 80.000 euros.
  • Asistencia 24 horas con gestión directa con hospitales, para no tener que adelantar dinero de tu bolsillo y luego reclamar.
  • Cobertura de cancelación, especialmente si el viaje ha supuesto una inversión importante.

Canadá tiene un sistema sanitario público, pero no es gratuito para los extranjeros. Los costes son menores que en Estados Unidos pero siguen siendo muy elevados comparados con Europa.

América Latina

América Latina es un destino muy diverso y las necesidades de cobertura varían bastante según el país. México, Colombia, Argentina o Brasil tienen sistemas sanitarios muy diferentes entre sí y la calidad de la atención en zonas rurales o turísticas remotas puede ser muy limitada.

Lo que más necesitas para viajar a América Latina:

  • Cobertura médica de al menos 150.000 euros, con especial atención a la cobertura en clínicas privadas, que son generalmente las de mayor calidad.
  • Cobertura de evacuación médica, especialmente si vas a zonas remotas, selva o destinos de aventura donde la atención médica cercana puede ser muy limitada.
  • Cobertura de robo y pérdida de equipaje, porque en algunos destinos el riesgo de robo es más elevado que en Europa.
  • Asistencia jurídica, útil en destinos donde los sistemas legales son más complejos para los extranjeros.

Cuba merece mención especial: como ya vimos, exige un seguro médico de viaje para entrar al país, y además la atención médica para extranjeros se realiza en clínicas específicas con costes considerables.

Asia

Asia es otro continente enormemente diverso. Japón tiene uno de los sistemas sanitarios más avanzados del mundo pero también uno de los más caros para los extranjeros. Tailandia, Vietnam o Indonesia tienen clínicas privadas de buena calidad en las zonas turísticas, pero fuera de ellas la atención puede ser muy limitada. India tiene una sanidad muy desigual según la zona y el tipo de centro.

Lo que más necesitas para viajar a Asia:

  • Cobertura médica de al menos 200.000 euros, y más si el destino es Japón, donde los costes sanitarios se acercan a los de Estados Unidos.
  • Cobertura de evacuación médica, imprescindible si vas a zonas remotas del sudeste asiático o a destinos de trekking como Nepal o Bután.
  • Cobertura de deportes y aventura, si tu viaje incluye actividades como senderismo de alta montaña, buceo o surf, muy habituales en destinos como Tailandia, Indonesia o Sri Lanka.
  • Asistencia 24 horas con cobertura en el idioma local, porque la barrera del idioma puede ser un problema añadido en situaciones de emergencia.

África

África es un destino que requiere una planificación especial en materia de seguros. La calidad de la atención médica varía enormemente de un país a otro, y en muchas zonas rurales o de safari la infraestructura sanitaria es muy limitada. Además, algunos destinos africanos requieren vacunas específicas y tienen riesgos sanitarios particulares como malaria o fiebre amarilla.

Lo que más necesitas para viajar a África:

  • Cobertura médica amplia, con especial atención a la cobertura en clínicas privadas y en zonas remotas.
  • Evacuación médica de primer nivel, porque en muchos casos la única solución ante una emergencia grave es el traslado a un país vecino con mejores infraestructuras sanitarias o directamente la repatriación a España.
  • Cobertura de enfermedades tropicales, porque algunas pólizas básicas las excluyen o las limitan.
  • Asistencia en destinos remotos, especialmente si haces safari o visitas parques naturales alejados de las ciudades principales.

Oceanía

Australia y Nueva Zelanda son destinos relativamente seguros desde el punto de vista sanitario, con sistemas de salud de calidad. Pero los costes para los extranjeros son elevados, y la distancia desde España hace que cualquier repatriación sea extremadamente cara.

Lo que más necesitas para viajar a Oceanía:

  • Cobertura médica de al menos 250.000 euros, dado el coste elevado de la atención sanitaria privada.
  • Repatriación con cobertura alta, porque un vuelo medicalizado desde Australia o Nueva Zelanda es uno de los más caros del mundo por la distancia.
  • Cobertura de deportes y aventura, especialmente en Nueva Zelanda, que es uno de los destinos de turismo de aventura más populares del mundo con actividades como bungee jumping, skydiving o senderismo extremo.

Destinos con alertas o zonas de conflicto

Si tienes previsto viajar a un destino que el Ministerio de Asuntos Exteriores español tiene catalogado como zona de riesgo o con recomendación de no viajar, ten en cuenta que la mayoría de seguros de viaje no cubren incidencias en esos destinos. Antes de contratar, consulta siempre el estado de las alertas de viaje para tu destino en la web del Ministerio y verifica con la aseguradora si tu póliza tiene algún tipo de cobertura para esa zona.

IMPORTANTE: Independientemente del destino, la regla es siempre la misma: mejor tener más cobertura de la que crees que vas a necesitar que quedarte corto cuando más la necesitas.
CONSEJO

En Safe on Travel te ayudamos a encontrar la póliza adecuada para cada destino, con coberturas reales y sin sorpresas.

Resumen de coberturas recomendadas por destino

Destino Cobertura médica mínima Repatriación Coberturas especiales Riesgo sanitario
Europa 100.000 € Esencial Reino Unido fuera de TSE Bajo
EE.UU. / Canadá 300.000 €+ Imprescindible Gestión directa con hospitales Muy alto coste
América Latina 150.000 € Esencial Evacuación, asistencia jurídica Medio
Asia 200.000 € Esencial Evacuación en zonas remotas, aventura Medio-alto
África 200.000 € Imprescindible Enfermedades tropicales, evacuación Alto
Oceanía 250.000 € Imprescindible Deportes de aventura, repatriación larga distancia Medio — coste alto

El riesgo sanitario indica la combinación de probabilidad de necesitar asistencia y coste estimado de esa asistencia en cada zona.

Cómo actuar si tienes una incidencia durante el viaje

Tener un problema durante un viaje es estresante por definición: estás lejos de casa, quizás en un país con un idioma diferente y de repente algo sale mal. En esos momentos, saber exactamente qué hacer marca la diferencia entre resolver la situación con relativa calma o acabar pagando de tu bolsillo lo que debería cubrir tu seguro.

La buena noticia es que actuar bien no es complicado. Solo hay que conocer los pasos de antemano.

La regla de oro: llama primero a tu aseguradora

Antes de hacer nada, llama a tu aseguradora. Antes de ir al hospital por tu cuenta, antes de pagar nada, antes de tomar ninguna decisión importante. Este es el error más habitual y el que más reclamaciones malogra.

¿Por qué es tan importante? Porque tu aseguradora puede orientarte al centro médico más adecuado, gestionar el pago directamente con el hospital para que no tengas que adelantar dinero, asegurarse de que todo queda documentado correctamente para la reclamación posterior y darte instrucciones precisas sobre cómo actuar en cada situación concreta.

El número de asistencia de tu seguro debe estar siempre a mano. Guárdalo en el móvil, anótalo en papel y tenlo accesible desde el primer día del viaje. No esperes a necesitarlo para buscarlo.

IMPORTANTE: Actuar por tu cuenta sin avisar a la aseguradora puede hacer que el seguro no cubra los gastos, incluso aunque estén dentro de la póliza.

Ante una emergencia médica

Una enfermedad o un accidente durante el viaje es la situación más delicada y la que más importa gestionar bien desde el principio.

Paso 1: Llama a tu aseguradora. Como acabamos de decir, este es siempre el primer paso. El servicio de asistencia te dirá a qué centro médico acudir, si pueden gestionar el pago directamente o si debes pagar y guardar las facturas para reclamar después.

Paso 2: Acude al centro médico indicado. Si la aseguradora te ha recomendado un centro específico, ve a ese. Si es una emergencia urgente y no hay tiempo de llamar, ve al hospital más cercano y llama en cuanto puedas.

Paso 3: Guarda toda la documentación. Informes médicos, diagnósticos, recetas, facturas de medicamentos, facturas del hospital. Todo. Cualquier papel que te den en el centro médico puede ser necesario para la reclamación posterior.

Paso 4: Informa a tu aseguradora de la evolución. Si la situación se prolonga, mantén informada a tu aseguradora. Ellos pueden coordinarse con el centro médico, gestionar una posible hospitalización prolongada o preparar una evacuación si fuera necesario.

Paso 5: Conserva todos los justificantes de gastos adicionales. Si la incidencia médica te genera gastos extra como noches de hotel adicionales, cambios de vuelo o comidas durante la espera, guarda también esos justificantes. Muchas pólizas los cubren si están debidamente documentados.

Ante la pérdida o robo de equipaje

Perder la maleta o sufrir un robo es una de las incidencias más frecuentes en los viajes. Menos grave que una emergencia médica, pero igualmente estresante si no sabes cómo actuar.

Si la aerolínea pierde o daña tu maleta:

Antes de salir del aeropuerto, dirígete al mostrador de la aerolínea y presenta una reclamación formal. Te darán un documento llamado PIR (Property Irregularity Report) que es imprescindible para cualquier reclamación posterior tanto a la aerolínea como al seguro. Sin ese documento, la reclamación es prácticamente imposible.

Guarda también los recibos de cualquier gasto de primera necesidad que tengas que hacer mientras esperas tu equipaje (ropa, artículos de higiene) porque muchas pólizas los cubren.

Si te roban:

Lo primero es poner una denuncia ante la policía local. Sin denuncia policial, el seguro no puede procesar la reclamación. Hazlo lo antes posible y guarda una copia de la denuncia.

Después informa a tu aseguradora y sigue sus instrucciones. Si te han robado el pasaporte, contacta también con el consulado o embajada española más cercana para gestionar la documentación de emergencia.

Ante la cancelación o retraso de vuelo

Las cancelaciones y los retrasos son cada vez más frecuentes y saber cómo actuar te ayuda a minimizar el impacto tanto económico como logístico.

Si tu vuelo se cancela:

La aerolínea tiene la obligación legal de ofrecerte una alternativa de transporte o el reembolso del billete, además de asistencia (comida, alojamiento) si la cancelación implica una espera larga. Exige tus derechos directamente a la aerolínea y guarda toda la documentación que te den.

Paralelamente, contacta con tu aseguradora para informar de la situación y saber qué gastos adicionales te pueden cubrir más allá de lo que ofrece la aerolínea.

Si tu vuelo se retrasa:

Comprueba las condiciones de tu póliza respecto al retraso de vuelo. La mayoría de seguros empiezan a cubrir a partir de un número mínimo de horas de retraso, generalmente entre 4 y 6 horas.

Si el retraso supera ese umbral, guarda todos los justificantes de los gastos que tengas que asumir (comidas, alojamiento, transporte) porque el seguro puede reembolsarlos.

Si pierdes una conexión:

Si has perdido una conexión por culpa de un retraso en el vuelo anterior, la gestión depende de si los vuelos están en el mismo billete o en billetes separados.

Si están en el mismo billete, la aerolínea es responsable de buscarte una alternativa.

Si son billetes separados (algo muy habitual con las aerolíneas de bajo coste) la responsabilidad recae sobre ti y ahí es donde el seguro puede cubrir los gastos de un nuevo billete o el alojamiento mientras esperas.

Documentación que debes guardar siempre

Para cualquier tipo de incidencia, hay una serie de documentos que son casi siempre necesarios para presentar una reclamación. Acostúmbrate a guardarlos todos desde el primer momento:

  • Informes médicos y diagnósticos en caso de asistencia sanitaria.
  • Facturas de todos los gastos relacionados con la incidencia.
  • PIR o documento de reclamación de la aerolínea en caso de pérdida o daño de equipaje.
  • Denuncia policial en caso de robo o pérdida de objetos.
  • Comunicaciones escritas con aerolíneas u hoteles en caso de cancelaciones o cambios.
  • Fotografías de los daños si los hay, ya sea en el equipaje o en cualquier otro bien.
  • Justificante de la póliza contratada con el número de póliza y el teléfono de asistencia.
CONSEJO

Un truco sencillo: crea una carpeta en tu móvil o en el correo electrónico donde vayas guardando fotografías de todos estos documentos a medida que los vayas obteniendo. Así los tendrás siempre accesibles aunque pierdas los originales en papel.

Casos reales y ejemplos prácticos

Aquí te contamos algunos de los escenarios más habituales con los que se encuentran los viajeros, para que sepas exactamente qué esperar y cómo actuar en cada caso.

"Perdí el vuelo de conexión por un retraso. ¿Me cubre el seguro?"

Depende de cómo tengas comprados los billetes, pero en muchos casos sí.

Imagina que vuelas de Madrid a Bangkok con escala en Dubái. El vuelo de Madrid sale con dos horas de retraso y cuando llegas a Dubái tu conexión ya ha salido. ¿Qué pasa?

Si los dos vuelos están en el mismo billete, la aerolínea es responsable de buscarte una alternativa sin coste adicional. En este caso el seguro actúa como apoyo, cubriendo los gastos de manutención y alojamiento durante la espera si la aerolínea no los cubre o los cubre de forma insuficiente.

Si los vuelos están en billetes separados (algo muy frecuente cuando se compran vuelos de bajo coste por separado para ahorrar) la aerolínea del primer vuelo no tiene ninguna obligación de ayudarte con el segundo. Aquí es donde el seguro marca la diferencia: una buena póliza con cobertura de pérdida de conexión te cubrirá el coste de un nuevo billete y el alojamiento mientras esperas la próxima salida disponible.

Lo que debes hacer: guarda toda la documentación del retraso que te dé la aerolínea, conserva los justificantes de los gastos adicionales y contacta con tu aseguradora lo antes posible.

"Me robaron el móvil en el metro. ¿Qué hago?"

El robo de teléfono móvil es una de las incidencias más frecuentes en destinos turísticos, y también una de las que más confusión genera a la hora de reclamar.

Lo primero que debes hacer es poner una denuncia ante la policía local. Sin denuncia, no hay reclamación posible. Hazlo el mismo día del robo y guarda una copia.

Después, comprueba tu póliza. No todos los seguros de viaje cubren el teléfono móvil de la misma manera. Algunos lo incluyen dentro de la cobertura de equipaje general, otros lo excluyen expresamente y otros tienen coberturas específicas para dispositivos electrónicos. El límite de cobertura también varía mucho, así que es importante conocerlo de antemano.

Si tu póliza lo cubre, contacta con tu aseguradora, presenta la denuncia policial y cualquier otro justificante que te pidan (factura de compra del teléfono si la tienes, número IMEI) y sigue el proceso de reclamación que te indiquen.

Un consejo práctico: antes de viajar, anota el número IMEI de tu teléfono y guárdalo en un lugar seguro. Es un dato que puede ser necesario tanto para la denuncia como para la reclamación al seguro.

"Tuve que cancelar el viaje porque me operaron de urgencia. ¿Recupero el dinero?"

En la mayoría de los casos, sí, siempre que hayas contratado la cobertura de cancelación y la operación sea una causa justificada según las condiciones de tu póliza, que en este caso claramente lo es.

Imagina que has reservado un viaje a Japón por 2.500 euros, con vuelos y hotel no reembolsables. Dos semanas antes de salir te ingresan de urgencia y el médico te da el alta con reposo obligatorio. Con una buena cobertura de cancelación, el seguro te reembolsa el coste del viaje que no puedes recuperar por otras vías.

Lo que necesitas para reclamar: el informe médico que acredite la hospitalización y la imposibilidad de viajar, la documentación del viaje con los costes pagados y cualquier comunicación con aerolíneas u hoteles sobre la política de cancelación.

Hay dos cosas importantes a tener en cuenta. La primera: el seguro cubre lo que no te devuelven la aerolínea o el hotel. Si la aerolínea ya te reembolsa el billete, el seguro no te lo paga dos veces. La segunda: la cobertura de cancelación solo cubre causas justificadas según la póliza. Una cancelación por cambio de planes o porque simplemente ya no te apetece viajar no está cubierta.

"Mi maleta llegó destrozada en el aeropuerto. ¿Qué hago?"

Abres el maletero del avión y encuentras tu maleta con una rueda rota, la cremallera reventada y el contenido claramente manipulado. Es una situación frustrante pero con solución si actúas rápido.

Lo primero, antes de salir del aeropuerto, es ir al mostrador de la aerolínea y presentar una reclamación formal por daños en el equipaje. Te darán el documento PIR que ya mencionamos antes y que es imprescindible para cualquier reclamación posterior. Haz también fotografías de los daños en ese momento, con marca de tiempo si puedes.

La aerolínea tiene la obligación de compensarte por los daños, pero sus límites de indemnización pueden ser bajos. Si tienes cobertura de equipaje en tu seguro de viaje, puedes reclamar también al seguro la diferencia entre lo que te paga la aerolínea y el valor real de los daños, hasta el límite de tu póliza.

Guarda también las facturas de cualquier gasto urgente que tengas que hacer (comprar una maleta nueva) porque muchas pólizas los cubren.

"Me puse muy enfermo en Tailandia y tuve que ir al hospital. ¿Cómo funciona?"

Este es el escenario que más miedo da a los viajeros y el que mejor ilustra el valor real de un seguro de viaje.

Imagina que estás en Phuket y de repente tienes una apendicitis aguda. Necesitas una intervención quirúrgica urgente en una clínica privada, que es la opción de calidad en muchos destinos del sudeste asiático. El coste de la operación más la hospitalización puede superar los 15.000 euros.

Si tienes un buen seguro de viaje, el proceso ideal es este: llamas al número de asistencia de tu seguro, que te indica la clínica más adecuada y contacta directamente con ella para gestionar el pago. En muchos casos no tienes que adelantar nada, el seguro paga directamente al centro médico. Si ya estás en urgencias sin haber podido llamar antes, llama en cuanto puedas y guarda toda la documentación médica.

Sin seguro, esa factura de 15.000 euros es tuya. Con un buen seguro, es un trámite.

"Tuve un accidente de moto de alquiler. ¿Estoy cubierto?"

Esta es una situación más compleja de lo que parece, porque hay varios factores que pueden influir en la cobertura.

En muchos destinos turísticos (Tailandia, Bali, Vietnam, Grecia) alquilar una moto o un scooter es algo muy habitual. Pero hay cosas que debes saber antes de subir a una:

Muchos seguros de viaje cubren accidentes de moto siempre que tengas el carnet de conducir adecuado para ese tipo de vehículo y que la moto no supere una determinada cilindrada, generalmente 125cc. Si no tienes carnet o la moto supera ese límite, la cobertura puede quedar anulada.

Además, en algunos destinos es obligatorio llevar casco y si tienes un accidente sin llevarlo, el seguro puede negarse a cubrir los gastos alegando conducta temeraria.

Antes de alquilar cualquier vehículo en el extranjero, revisa las condiciones de tu póliza y asegúrate de que estás cubierto. Es un paso que lleva cinco minutos y puede ahorrarte una situación muy complicada.

IMPORTANTE: Cada caso depende de las condiciones reales de tu póliza. Dos seguros distintos pueden responder de forma muy diferente ante una misma situación.
CONSEJO

Si tienes dudas sobre si tu caso estaría cubierto, consulta siempre a tu aseguradora antes de viajar o en cuanto ocurra la incidencia. Anticiparse evita problemas en prácticamente todos los escenarios.

Estos casos son solo una muestra de las situaciones con las que se pueden encontrar los viajeros. La realidad es que los imprevistos son tan variados como los propios viajes, y un buen seguro está diseñado para cubrirte en la mayoría de ellos. Si tienes dudas sobre si tu situación concreta estaría cubierta, en Safe on Travel te lo explicamos sin compromiso.

Glosario básico del seguro de viaje

Este glosario está pensado para que entiendas de una vez los términos más habituales dentro de un seguro de viaje, sin tecnicismos innecesarios y con ejemplos prácticos cuando hace falta.

CONSEJO SAFE ON TRAVEL

Familiarizarte con estos términos antes de contratar un seguro te permite tomar mejores decisiones y evitar sorpresas cuando realmente necesitas usar la póliza.

Asistencia en viaje Es el servicio que te proporciona la aseguradora cuando tienes un problema durante el viaje. Va más allá del simple reembolso económico: incluye la gestión activa de la situación, como orientarte al centro médico adecuado, coordinar un traslado o repatriación, o ayudarte con trámites logísticos.
Asegurado La persona o personas que están cubiertas por la póliza. No siempre coincide con el tomador del seguro (quien lo contrata y lo paga) aunque en los seguros de viaje individuales suelen ser la misma persona.
Aseguradora La compañía que ofrece el seguro y que asume el riesgo económico de las coberturas contratadas. En caso de incidencia, es la entidad responsable de gestionar la asistencia y de pagar las indemnizaciones que correspondan según la póliza.
Cancelación Cobertura que protege al viajero en caso de tener que anular el viaje antes de la salida por una causa justificada. Cubre el coste del viaje que no es posible recuperar por otras vías, como el reembolso de la aerolínea o el hotel. Las causas justificadas están especificadas en cada póliza y suelen incluir enfermedad grave, accidente, fallecimiento de un familiar cercano o despido laboral.
Cobertura Cada una de las situaciones o riesgos que el seguro se compromete a cubrir. Un seguro de viaje puede tener múltiples coberturas (médica, de equipaje, de cancelación, de responsabilidad civil) cada una con sus propios límites y condiciones.
Cobertura médica La cobertura más importante de cualquier seguro de viaje. Cubre los gastos derivados de una enfermedad o accidente durante el viaje: consultas médicas, hospitalización, medicamentos, intervenciones quirúrgicas... El límite de esta cobertura es uno de los factores más importantes a comparar entre pólizas.
Condiciones generales El documento completo que detalla todas las coberturas, exclusiones, límites y condiciones del seguro. Es la letra pequeña que mucha gente no lee pero que determina exactamente qué está cubierto y qué no. Antes de contratar, conviene revisar al menos las exclusiones principales y los límites de las coberturas más relevantes.
Condiciones particulares El documento que recoge las condiciones específicas de tu póliza: fechas de vigencia, destino, personas aseguradas, coberturas contratadas y primas pagadas. Es el documento personalizado de tu seguro, a diferencia de las condiciones generales que son iguales para todos los asegurados del mismo producto.
Declaración de salud Formulario en el que el asegurado declara su estado de salud y sus condiciones médicas preexistentes al contratar el seguro. Es un documento importante porque determina qué está cubierto en relación con la salud del asegurado. Ocultarla o falsearla puede ser motivo de anulación de la cobertura.
Evacuación médica Traslado urgente del asegurado desde el lugar donde se encuentra hasta el centro médico más adecuado para tratar su situación, ya sea dentro del mismo país o en otro diferente. Es una cobertura especialmente importante en destinos remotos o con infraestructuras sanitarias limitadas, y su coste puede ser extremadamente elevado.
Exclusión Situación o circunstancia que la póliza no cubre expresamente. Todas las pólizas tienen exclusiones y conocerlas de antemano es fundamental para saber exactamente de qué estás protegido. Las exclusiones más habituales incluyen condiciones preexistentes no declaradas, actos temerarios, deportes de riesgo no especificados y viajes a zonas de conflicto.
Franquicia Cantidad mínima que el asegurado debe asumir de su propio bolsillo antes de que el seguro empiece a cubrir los gastos. Si tu póliza tiene una franquicia de 100 euros y la reclamación es de 300 euros, el seguro te paga 200 euros y tú asumes los primeros 100. Hay pólizas sin franquicia, lo que significa que el seguro cubre desde el primer euro de gasto.
Indemnización Cantidad económica que la aseguradora paga al asegurado como compensación por los daños o pérdidas sufridos durante el viaje, dentro de los límites establecidos en la póliza.
Interrupción del viaje Cobertura que protege al viajero si tiene que regresar anticipadamente a su país de origen durante el viaje por una causa justificada, como una emergencia familiar grave. Cubre los gastos del regreso anticipado y, en algunos casos, los días de viaje que se pierden por ese motivo.
Límite de cobertura Cantidad máxima que la aseguradora pagará para cada cobertura específica. Es uno de los elementos más importantes a comparar entre pólizas, porque determina hasta qué punto estás realmente protegido. Un seguro puede incluir cobertura de equipaje, pero si el límite es de 300 euros, su utilidad real es muy limitada.
PIR (Property Irregularity Report) Documento que emite la aerolínea cuando el equipaje sufre daños, pérdida o retraso. Es imprescindible para reclamar tanto a la aerolínea como al seguro de viaje, y debe solicitarse en el mostrador de la aerolínea antes de salir del aeropuerto.
Póliza El contrato formal entre el asegurado y la aseguradora que recoge todas las condiciones del seguro: coberturas, límites, exclusiones, precio y duración. Es el documento que acredita que tienes un seguro contratado y que debes llevar siempre contigo durante el viaje, o al menos tener accesible en formato digital.
Preexistencia o condición preexistente Enfermedad, lesión o condición médica que el asegurado tenía antes de contratar el seguro. Muchas pólizas las excluyen por defecto, pero hay seguros específicos que las cubren si se declaran correctamente al contratar. Ocultarlas es un error que puede tener consecuencias muy serias en caso de necesitar asistencia médica relacionada con esa condición.
Prima El precio que pagas por el seguro. En los seguros de viaje, la prima se paga generalmente de una sola vez al contratar y cubre todo el período del viaje.
Repatriación Traslado del asegurado de vuelta a su país de origen en caso de enfermedad grave, accidente severo o fallecimiento. Es una cobertura que puede tener un coste muy elevado (especialmente desde destinos lejanos) y que conviene tener bien cubierta en cualquier póliza de viaje.
Responsabilidad civil Cobertura que protege al asegurado frente a reclamaciones de terceros por daños que haya podido causar durante el viaje, ya sea a personas o a bienes. Es una cobertura que mucha gente pasa por alto pero que puede ser muy importante en determinadas situaciones.
Seguro anual multiviaje Modalidad de seguro que cubre todos los viajes realizados durante un año natural, sin necesidad de contratar un seguro nuevo para cada viaje. Suele tener un límite de días por viaje y es especialmente interesante para viajeros frecuentes.
Suma asegurada El valor total máximo que la aseguradora puede pagar al asegurado en caso de siniestro, considerando todas las coberturas de la póliza en conjunto.
Tomador La persona que contrata y paga el seguro. Puede coincidir con el asegurado en un seguro individual o ser una persona diferente, como cuando un padre contrata un seguro para sus hijos.
Vigencia El período durante el cual el seguro está en vigor y las coberturas son efectivas. En los seguros de viaje, la vigencia coincide generalmente con las fechas del viaje asegurado, desde el día de salida hasta el día de regreso.

Checklist antes de salir de viaje

Tienes las maletas casi listas, el billete en el móvil y las ganas de viajar por las nubes. Pero antes de cerrar la puerta de casa, hay una serie de cosas que conviene comprobar para salir tranquilo y con todo en orden. Este checklist está pensado para que no se te olvide nada importante, especialmente en lo que respecta a tu seguro de viaje.

Guárdalo, imprímelo o mándatelo por correo. Te puede salvar de más de un disgusto.

Documentación que debes llevar

Documentos de identidad y viaje

  • Pasaporte vigente con al menos 6 meses de validez desde la fecha de regreso.
  • DNI si viajas dentro de la Unión Europea.
  • Visado si el destino lo requiere, con las fechas correctas.
  • Tarjeta Sanitaria Europea si viajas por Europa, aunque tengas seguro de viaje.
  • Permisos de conducir internacional si vas a alquilar un vehículo en el extranjero.
  • Documentación de vacunas si el destino las exige o recomienda.

Documentos del viaje

  • Billetes de avión, tren o barco confirmados.
  • Reservas de alojamiento con confirmación escrita.
  • Vouchers de excursiones, traslados o actividades reservadas con antelación.
  • Seguro de viaje contratado con número de póliza accesible.

Qué comprobar en tu póliza antes de volar

Este es el bloque más importante del checklist y el que más gente se salta. Tómate diez minutos antes de salir para revisar estos puntos:

  • Fechas de vigencia correctas. Comprueba que las fechas de tu póliza coinciden exactamente con las fechas de tu viaje, incluyendo el día de salida y el de regreso.
  • Destino correcto. Verifica que el destino o la zona geográfica que cubre tu póliza incluye todos los países que vas a visitar, especialmente si haces un viaje con múltiples destinos.
  • Datos de los asegurados correctos. Nombres, fechas de nacimiento y número de pasaporte o DNI de todos los viajeros cubiertos por la póliza.
  • Límites de cobertura médica suficientes para el destino al que viajas.
  • Cobertura de cancelación activa desde el momento en que reservaste el viaje, no desde hoy.
  • Actividades cubiertas. Si tienes previsto hacer deportes o actividades de aventura, comprueba que tu póliza las incluye expresamente.
  • Condiciones preexistentes declaradas si las tienes y verificadas con la aseguradora.
  • Franquicia, si la hay y en qué coberturas aplica.

Números de emergencia que debes tener a mano

Antes de salir, guarda estos números en el móvil y anótalos también en papel por si el teléfono falla:

  • Número de asistencia de tu seguro de viaje, disponible 24 horas. Es el número más importante de todo el viaje.
  • Número de tu póliza, que necesitarás al llamar a la asistencia.
  • Embajada o consulado español en el país de destino. Búscalo en la web del Ministerio de Asuntos Exteriores antes de salir.
  • Número de emergencias local del país de destino. En Europa es el 112, pero fuera de Europa varía según el país.
  • Número de bloqueo de tarjetas bancarias de tu banco, por si te roban o pierdes la cartera.
  • Número IMEI de tu teléfono móvil, anotado en un lugar separado del propio teléfono.

Antes de cerrar la maleta

Un par de cosas más que conviene tener en cuenta antes de salir:

  • Fotografía el contenido de tu maleta antes de facturarla. Si se pierde o llega dañada, tener un registro visual del contenido facilita enormemente la reclamación.
  • Guarda copias digitales de todos tus documentos importantes (pasaporte, póliza, billetes, reservas) en el correo electrónico o en la nube, accesibles desde cualquier dispositivo.
  • Comprueba que llevas medicación suficiente para toda la duración del viaje, más unos días extra por si acaso, y que tienes el informe médico o la receta si vas a pasar por controles aduaneros con medicación prescrita.
  • Informa a alguien de confianza en España de tu itinerario, los datos de tu alojamiento y el número de tu seguro de viaje, por si hubiera que localizarte en caso de emergencia.
  • Revisa las alertas de viaje para tu destino en la web del Ministerio de Asuntos Exteriores español antes de salir. Si hay alguna alerta activa, es importante saberlo.

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Si tienes un problema durante el viaje, recuerda

  • Llama primero a tu aseguradora antes de tomar cualquier decisión importante
  • Guarda todas las facturas, informes y documentos relacionados con la incidencia
  • Pide el PIR en el aeropuerto si tu equipaje llega dañado o no llega
  • Pon denuncia policial si sufres un robo, antes de hacer cualquier otra gestión
  • Haz fotografías de cualquier daño en el momento en que se produce
IMPORTANTE: La mayoría de problemas en viaje no vienen por lo que ocurre, sino por no haber preparado bien la documentación o no saber cómo actuar. Este checklist reduce ese riesgo al mínimo.
CONSEJO

Dedica 10 minutos a revisar esta checklist el día antes de viajar. Es una de las acciones con mayor impacto real para evitar problemas durante el viaje.

Preguntas Frecuentes sobre el Seguro de Viaje

¿Puedo contratar un seguro de viaje después de haber reservado el vuelo?

Sí, puedes contratarlo en cualquier momento antes de que empiece el viaje. Pero cuanto antes lo hagas, mejor. Si lo contratas en el mismo momento de reservar el vuelo, la cobertura de cancelación empieza a estar activa desde ese instante. Si lo contratas el día antes de salir, esa cobertura tiene mucho menos valor porque el margen para que ocurra algo que te impida viajar es mínimo.

¿Qué pasa si me pongo enfermo antes de salir de viaje?

Si tienes contratada la cobertura de cancelación y la enfermedad está dentro de las causas justificadas de tu póliza (que en casi todos los casos lo está) el seguro te reembolsará el coste del viaje que no puedas recuperar por otras vías. Necesitarás un informe médico que acredite la enfermedad y la imposibilidad de viajar.

¿El seguro de viaje cubre el COVID u otras enfermedades infecciosas?

Depende de la póliza. Tras la pandemia, muchas aseguradoras han incorporado coberturas específicas para el COVID, incluyendo gastos médicos si te contagias durante el viaje, cancelación si das positivo antes de salir o cuarentena obligatoria en destino. Pero no todas las pólizas lo incluyen de la misma manera, así que es importante comprobarlo antes de contratar.

¿Puedo ampliar mi seguro de viaje si decido quedarme más tiempo del previsto?

En muchos casos sí, aunque depende de la aseguradora y de las condiciones de tu póliza. Lo importante es solicitarlo antes de que venza la póliza actual, no después. Si ya ha expirado y sigues fuera, estarás viajando sin cobertura. Ante cualquier cambio de planes, contacta con tu aseguradora lo antes posible.

¿El seguro cubre si pierdo el pasaporte en el extranjero?

Algunos seguros incluyen asistencia para la gestión de documentación perdida o robada, incluyendo orientación sobre cómo tramitar un pasaporte de emergencia en el consulado. Sin embargo, el coste de los trámites consulares no siempre está cubierto. Revisa tu póliza y, si tienes cualquier duda, contacta con la asistencia de SafeOnTravel.

¿Qué diferencia hay entre asistencia en viaje y seguro de viaje?

Son términos que a veces se usan indistintamente pero que no significan exactamente lo mismo. La asistencia en viaje es el servicio operativo que te ayuda cuando tienes un problema: el equipo que coge el teléfono a las 3 de la mañana, que busca el hospital adecuado, que coordina el traslado. El seguro de viaje es el contrato que define qué está cubierto económicamente y hasta qué límite. Un buen seguro de viaje incluye siempre un servicio de asistencia de calidad, pero no todo servicio de asistencia implica las mismas coberturas económicas.

¿Puedo contratar un seguro de viaje si ya estoy en el extranjero?

En general no o con muchas limitaciones. La mayoría de aseguradoras exigen que el seguro se contrate antes de salir del país de residencia. Algunas permiten contratarlo durante el viaje pero con períodos de carencia, es decir, un tiempo de espera antes de que las coberturas entren en vigor, lo que reduce mucho su utilidad. Lo mejor es siempre contratarlo antes de salir.

¿El seguro cubre a toda la familia con una sola póliza?

Sí, existen pólizas familiares que cubren a todos los miembros de la familia bajo un mismo contrato. Suelen ser más económicas que contratar seguros individuales para cada persona y tienen coberturas adaptadas a las necesidades de los viajes en familia. Eso sí, asegúrate de que todos los miembros están correctamente incluidos en la póliza con sus datos actualizados.

¿Qué pasa si viajo a un país en alerta por el Ministerio de Asuntos Exteriores?

Si el Ministerio de Asuntos Exteriores español tiene activa una recomendación de no viajar a ese destino, la mayoría de pólizas no cubrirán las incidencias que ocurran en esa zona. Es importante consultar las alertas de viaje antes de contratar el seguro y antes de salir. Si viajas a un destino con alerta activa a pesar de la recomendación, es posible que estés viajando sin cobertura efectiva.

¿El seguro cubre los gastos de un acompañante si tengo que quedarme hospitalizado?

Muchas pólizas sí incluyen esta cobertura, conocida habitualmente como "estancia de un familiar acompañante". Cubre los gastos de alojamiento y manutención de una persona que se quede contigo en destino mientras estás hospitalizado, durante un número determinado de días. Es una cobertura que se valora mucho cuando realmente se necesita. Comprueba si tu póliza la incluye y cuáles son sus límites.

¿Puedo reclamar al seguro y a la aerolínea al mismo tiempo?

Sí, pero no puedes cobrar dos veces por el mismo concepto. Si la aerolínea te reembolsa el billete por una cancelación, el seguro no te lo paga de nuevo. Lo que sí puedes hacer es reclamar a la aerolínea lo que le corresponde y al seguro los gastos adicionales que la aerolínea no cubre, como el alojamiento, la manutención o los gastos derivados de perder una conexión. Ambas reclamaciones son compatibles siempre que no supongan una doble indemnización por el mismo gasto.

¿Cómo sé si Safe on Travel es el seguro adecuado para mi viaje?

La respuesta más honesta es: entra en nuestra web, cuéntanos a dónde vas, cuándo y con quién, y te decimos en menos de dos minutos qué póliza se adapta mejor a tu viaje y cuánto cuesta. Sin compromiso, sin formularios eternos y sin llamadas comerciales que no pediste. Si después de ver las opciones tienes dudas, estamos aquí para resolverlas.