Ejemplos prácticos de un seguro de viaje para grupos
Un amigo se rompe una pierna antes del viaje
Seis amigos tienen reservado un viaje y uno de ellos sufre un accidente diez días antes de salir. Con cancelación individual, el seguro le reembolsaría sus gastos no recuperables y, si la póliza lo contempla, el suplemento de habitación individual que tendría que pagar el compañero con el que compartía cuarto. El resto viajaría con normalidad.
Un alumno se pone enfermo en el viaje de fin de curso
Durante un viaje de fin de curso, un alumno tiene una apendicitis y hay que operarlo. El seguro se ocuparía de los gastos médicos, organizaría el viaje de un padre o una madre desde España para acompañarlo y, cuando pudiera viajar, su regreso a casa. El profesor podría seguir con el resto de la clase.
Un peregrino mayor queda ingresado
En una peregrinación organizada por una asociación, uno de los participantes sufre una caída y tiene que quedarse en el hospital. Un buen seguro de grupo pagaría la atención médica, el traslado sanitario a España si el médico lo aconseja y, según la póliza, el viaje y la estancia de un familiar para acompañarlo, mientras el grupo continúa el itinerario.
El responsable del grupo tiene que volver
El monitor de un club juvenil recibe la noticia de que un familiar directo ha sido hospitalizado en España. La cobertura de regreso anticipado le pagaría el billete de vuelta y, si la póliza incluye la sustitución del responsable, también el viaje de otra persona para ocupar su lugar con el grupo.