Ejemplos prácticos de un seguro de viaje familiar
El hijo pequeño tiene varicela dos días antes de salir
Una familia de cuatro tiene un viaje reservado y el médico confirma la varicela del menor, que no puede viajar. Si la póliza incluye la cancelación por enfermedad de un asegurado, lo normal es que reembolse los gastos no recuperables de ese niño y de los familiares que viajaban con él y también anulan, siempre que la enfermedad esté certificada y sea posterior a la contratación.
El bebé ingresa en un hospital en el extranjero
Durante unas vacaciones fuera de Europa, el bebé tiene una bronquiolitis y queda ingresado varios días. Un seguro familiar completo pagaría la hospitalización, prolongaría la estancia de uno de los padres en el hotel si fuese necesario y, si la familia tenía que volver antes, cambiaría los billetes del resto. Con pago directo, la familia no tendría que adelantar la factura.
La abuela que viaja sola con los nietos se rompe la cadera
La abuela es la única adulta del viaje y tiene que ser operada. Además de los gastos médicos y del traslado a España cuando pueda viajar, la cobertura de acompañamiento de menores permitiría que un familiar viajase desde España para hacerse cargo de los niños, o que una persona designada por la aseguradora los acompañase de vuelta.
Una complicación del embarazo en la semana 20
Una viajera embarazada sufre una complicación inesperada durante una escapada por Europa. Si la póliza cubre las complicaciones del embarazo hasta una semana posterior, asumiría la atención urgente y, si hiciera falta, el regreso anticipado de la pareja. Si la complicación se hubiera producido pasado el límite de semanas de la póliza, no habría cobertura.