Bucear en el mar Rojo egipcio: lo esencial
El mar Rojo de Egipto se bucea todo el año. Las zonas clásicas son Sharm el-Sheij y Ras Mohammed, Dahab, Hurghada y Marsa Alam. El agua es más fresca en invierno y más cálida a finales del verano, y la primavera y el otoño suelen ser el mejor equilibrio entre agua templada y calor soportable en tierra.
Lo que más pesa en tu seguridad no es el tiburón, sino elegir bien el barco y el centro, no bajar más de lo que permiten tu titulación y tu póliza, y saber qué pasa si sufres una descompresión lejos de la costa. Exteriores recomienda bucear con la titulación correspondiente y con seguro médico, y el Gobierno británico avisa de que un rescate aéreo o marítimo puede superar los 4.000 dólares por hora.
Bucea con centros acreditados por la Cámara de Buceo y Deportes Acuáticos (CDWS), no pases de 40 metros en buceo recreativo (el tope del reglamento de profundidades de la CDWS que aplican los centros; confírmalo con el tuyo), pide la sesión de seguridad antes de zarpar en un vivebordo, deja al menos 18 horas entre la última inmersión y el despegue (muchos centros aconsejan 24) y comprueba que tu seguro cubre el buceo hasta la profundidad que vas a hacer, la cámara hiperbárica y el rescate.